miércoles, 21 de noviembre de 2007

CARTAS DE AMOR: INGRATA

La playa, 18 de julio del 2007


Es de noche, y nuevamente tus recuerdos vienen a mi mente. Me siento más solo que nunca y en medio de mi soledad tu recuerdo habita en mi mente, y por que no también en mi corazón.

Ha pasado tanto tiempo, y aún te sigo llevando conmigo, será que es difícil olvidar?
Será que es difícil arrancarse el sufrimiento que se lleva en el pecho?
Será que es imposible borrar las huellas de un beso traicionero?
Será que es imposible secar aún las lágrimas del ayer, las lágrimas del hoy y quizás las lágrimas de un mañana?
Es penoso terminar, sobre todo cuando se ama, así como te amé yo, ... y todavía te amo.
Es doloroso olvidar, sobre todo cuando buscas en las miradas de la gente, esa mirada que me hacía enloquecer, que me hace enloquecer.
No, la mente de un hombre no se puede borrar de la noche a la mañana . sé que este mundo necesita de hombres fuertes, de carácter indomable, si lo sé....pero también necesita de corazones enamorados, idealistas y soñadores, si lo sé, es difícil conjugar ambas partes, pero es necesario.
Hay noches en las que me siento alegre, contento feliz.
Hay noches en las que me siento solo, triste, pensativo y al mirar el firmamento, contemplo las estrellas y una lágrima cargada de rencor recorre mi mejilla y se pierde en el suelo quejumbroso de la desilusión o se la lleva el viento de la esperanza nacido de la desesperanza
Hay días en que me siento solo, y tendido en la cama de los recuerdos, me acuerdo de ti.
Y no sé por que te recuerdo bella, alegre, soñadora. Y no sé por que mis recuerdos rivalizan en la forma déspota, soberbia y orgullosa de tu despedida.
A la ingrata más ingrata que amé, a quién no se merece una lágrima, un suspiro, un recuerdo, le dedico estos versos, a la distancia, rogando a Dios para que seas feliz.
Y en medio de mi soledad, perdonaré tus ofensas y en mis ruegos, rogaré mil veces por ti, para que seas feliz, aunque no te lo merezcas...


JUAN OLÓRTEGUI CÁRDENAS